Sr. Sacatripas

I want to be much than more while I watch you.

Nota para la pandilla: Le puse pausa al Sacatripas un rato. Lo dejé descansar y leí muchos de sus mensajes pidiendo más imágenes. A partir de este punto regresa el señor a su pinche casa. Gracias a los seguidores de este blog por su paciencia. Comenzamos.

Se escucha una mujer gritando en el fondo de un lugar de mierda en Garibaldi. ¿QUÉ LE HICISTE A MI WEY? Cerveza y sangre derramada entre punks y skins que no tienen más de 24. El cabrón más grande y pendejo del puto lugar se encontró con su cachete hecho mierda por un servidor, borracho y loco, que se limitó a reaccionar ante la falta de sensatez de la pandilla.

Situaciones de reacción. Adrenalina que va bien con 7 jalones de opio. Al pedo para salir con una camisa Lacoste rosa, de temporada, al lugar más pútrido que te puedas encontrar. Todo por interactuar con desconocidos en lugares inhóspitos para los que entienden de razón, todo por conocer de pies a cabeza el contexto de mis pinches historias. La curiosidad a veces sabe a sangre.

¿Cuánto has vivido? ¿Cuánto de eso ha visto tu mejor amigo? ¿Cuánto de eso ha visto tu familia? Cuidado con los que se alimentan con pedazos de tu vida, puede que sazonen lo que pasó como algo que define lo que eres ante los demás. Comunicación básica, ¿sabes? Algo así como un aprendizaje interrumpido que deja insultos y juicios desinformados en la cabeza de quien no aprovechó su intelecto.

¿Sabías que la mujer de Juan se acuesta con los pendejos que pintan las bardas? ¿Te enteraste que Lupe no terminó la licenciatura? ¿Sabías que va a cumplir 30 y no se ha casado? Pláticas que no le dejan nada a nadie, mierda sobre seres humanos que sobresalen y que la cagan ("todos somos ángeles y demonios"). Algo así como los chismes que cuenta una abuelita después de estar encerrada toda la semana en su pinche casa volviéndose loca y vieja. Pláticas que se disipan mientras hago nudos en un parque con un dolor corporal y resaca de putamadre. 

El bondage japonés (Shibari) es mejor que hablar mierda. Los cuidados necesarios para no lastimar a tu pareja al amarrarla e inmovilizarla se convierten en placer y estimulación chingona. Las nalgadas me recuerdan que me porté mal, que chingué a weyes y viejas durante mi vida (así como me han chingado también pero la neta soy muuuuuy buen pedo y relajado con toque en mano).

Dolor y placer, una de las tantas dicotomías de la sexualidad y la vida. El Ying y el Yang, los opuestos que se complementan para generar armonía. Ahí está la pinche respuesta a lo que deseo, en la pinche confrontación de discursos. Así conozco más, así te sueño y así suspiro por dolor, amor y felicidad. Lo mismo será lo mismo mientras no te destruyas para renacer y conocerte a ti mismo, algo que no va a concordar con los trozos de vida que mastican hambrientas hienas por años hasta que te olvidas cómo era ese trozo, un trozo aguado que ya no tiene color ni textura (una mala película en tu cine de arte favorito). 

Fotos: Rafael Torrado

Ensangrentado: Yo

MIPATRONA

Nuestra diferencia se ve al coger. Tan opuestos y tan cercanos. Una manera diferente de follar. Donde la dirección de las venidas se invierten. Una erección que apunta a lo inalcanzable. Besos en el coño que te hacen susurrar un slang que en tu puta vida habías usado. Aire acondicionado en un hotel de mierda, aire de cambio. Penetraciones a la sombra del ahuehuete más alto. Gemidos que se pierden en lo desconocido, en lo recóndito. ¡Así eyaculan estas pinches neuronas mipatrona!

El Señor Sacatripas. That’s me!

Fixed. theme by Andrew McCarthy